lunes, 28 de enero de 2013

Cómo hacer un buen CV


            

miércoles, 16 de enero de 2013

La estrategia del entrevistador

¿Me entrevistas o me quieres?

El entrevistador debe ser incisivo y repreguntar, pero con límites

La preparación, el respeto y saber escuchar son claves

11 ENE 2013 - 00:40 CET

El 14 de octubre de 1892 la mujer de Rudyard Kipling, Caroline, escribió en su diario, según se cuenta en Las mejores entrevistas de la historia (Edición de Christopher Sylvester, EL PAÍS Aguilar, 1993), que la jornada de ambos en Boston se había “echado a perder a causa de dos periodistas” que habían querido entrevistar a su marido. Kipling explicó con más detalle su ira: “¿Que por qué me niego a ser entrevistado? ¡Porque es una inmoralidad! Es un delito, en la misma medida que una ofensa a mi persona y una agresión, y como tal merece castigo”. Es más, decía: “Es una vileza y una cobardía. Ningún hombre respetable pediría una cosa así; y, menos aún, la concedería”.
Sylvester, el editor de este libro, recuerda que Kipling cometió la misma vileza que deploraba con Mark Twain, a quien entrevistó unos años antes de amenazar a los reporteros de Boston. Saul Bellow, que tenía un carácter más apacible que el de Kipling, creía que las entrevistas “eran marcas de huellas dactilares en su garganta”. Para ilustrar el resquemor del entrevistado ante el reportero, Sylvester saca a colación una anécdota que Dustin Hoffman cuenta de lo que fue su primer contacto con un entrevistador. Había entrado en su casa una periodista. “Ya tenían decidido lo que yo era”, cuenta el protagonista de El graduado. “Acababan de encerarme el suelo cuando llegó la periodista. Husmeó el aire y concluyó: ‘¿Ha estado fumando yerba?’. Le respondí que era el olor de la cera y me contestó: ‘Vamos, sé cómo se lo monta la gente como usted”.
En un libro de 1927 que Sylvester cita al principio de su interesante recopilación, Edward Price Bell explica: “Entrevistar, en el sentido periodístico, es el arte de extraer declaraciones personales para su publicación... La entrevista es un mecanismo cuidadosamente elaborado, un medio de transmisión, un espejo”. Pero si el otro no colabora, si no consigues respuestas, ¿para qué sirvió el esfuerzo de concertarla?
Ahora que el género de la entrevista se halla en el centro de la controversia generada en torno al tono de la conversación televisiva de Jesús Hermida con el rey Juan Carlos hemos acudido a algunos entrevistadores de referencia. ¿Cómo tiene que ser la actitud de un entrevistador? ¿Cuáles son sus límites? (+)

lunes, 14 de enero de 2013